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31de enero de 2007
 

MENSAJE
HON. FEDERICO HERNÁNDEZ DENTON
JUEZ PRESIDENTE
TRIBUNAL SUPREMO 

INAUGURACIÓN DE LA NUEVA SEDE DEL TRIBUNAL DE  FAMILIA Y  MENORES
DE LA REGIÓN JUDICIAL DE BAYAMÓN

Buenos días.

En el día de hoy, celebramos un acontecimiento muy especial para la Rama Judicial. Luego de una década de trabajar en su conceptuación, planificación y organización se inaugura hoy el nuevo Tribunal de Familia y Menores de la Región Judicial de Bayamón. 

Este acto representa el estreno de una nueva propuesta y respuesta de la Rama Judicial dirigida a atender de forma integrada, como un todo, los grandes males sociales que aquejan a nuestras familias y a nuestros niños.

Con la inauguración de este nuevo recinto, que servirá a los pueblos de Bayamón, Guaynabo, Cataño, Naranjito, Toa Baja, Toa Alta, Dorado, Corozal, Vega Alta y Vega Baja, reafirmamos nuestro interés de conducir la administración de la justicia a un nivel superior de desempeño.  También constituye un instrumento para acercarnos cada día más a la ciudadanía mediante un modelo de servicio accesible.  De esta forma construiremos una sociedad donde nuestros niños no carezcan del cuidado que necesitan ni sean maltratados. Una sociedad donde  nuestros niños  no estén faltos de una estructura familiar que potencie su desarrollo físico e intelectual y sus valores morales.

II

Como todos conocemos, la diversidad y complejidad de los problemas sociales que afectan a nuestras familias y a nuestros niños, toca cada día de forma incesante las puertas de los Tribunales. La gran mayoría de las familias que acuden a nosotros en busca de solución a sus conflictos traen consigo una serie de problemas que nacen en el núcleo familiar y que son de diversa índole.  Al asunto legal le acompañan otros de naturaleza económica y sicológica subyacentes a las controversias presentadas ante el Tribunal.

Para atender esta delicada y compleja situación, la Rama Judicial propone y ha estado desarrollando, bajo el enfoque de justicia terapéutica, el concepto de Salas de Relaciones de Familia y Asuntos de Menores.  Este tipo de Sala, la cual hoy inauguramos, permitirá el que a las familias de la Región Judicial de Bayamón  se les atienda el asunto judicial que traen a la consideración del Tribunal y, a su vez, el que el Juez o el Trabajador Social le refiera, de manera coordinada, a todos los servicios sociales y familiares en este mismo Centro.

Uno de nuestros grandes objetivos es aunar esfuerzos con las agencias gubernamentales, tanto de la Rama Ejecutiva como de los gobiernos municipales, mediante su participación intensa en la noble tarea de brindar a las familias y a los menores puertorriqueños las herramientas necesarias para atender aquellos problemas sociales que les afecten. Esto permitirá a los jueces y a las juezas, además de la adjudicación de la controversia legal que tienen ante su consideración, coordinar otros servicios sociales necesarios para atender los problemas o necesidades que manifiesta en ese momento la familia o el menor que se encuentre ante sí.

Esta tarea exige de los jueces un papel activo, un rol intenso, y un compromiso absoluto dirigido al servicio.  Implica el desarrollo de las destrezas de liderazgo, de comunicación efectiva y de organización de trabajo.  Su labor tiene que estar matizada de esa sensibilidad que le permita lograr el balance en el manejo de la ley y de los procesos judiciales junto con el trato humano que tiene que ser dispensado a las familias que se presentan diariamente en nuestras salas.

En estos días, donde impera la necesidad de realizar extraordinarios esfuerzos para lograr un adecuado control de nuestros asuntos sociales, es apremiante entender que impartir justicia tiene que ir de la mano de la sensibilidad que poseen quienes la imparten. No podemos lograr justicia con sólo adjudicar y decidir, desde nuestra perspectiva humana, quién tiene la razón, cuando en el proceso reconocemos que existen problemas sociales que no son debidamente atendidos por el sistema.  A ello no podemos ser indiferentes. 

Nos ha llegado la oportunidad de reconocer que la adjudicación judicial de tan importantes controversias, como las que protagonizan los miembros de la familia, deben ser complementadas con ayuda, diagnóstico, tratamiento y seguimiento del problema que las origina. Debemos comenzar a visualizar nuestro sistema de justicia como uno de muchas fases, donde la integridad de la vida y el bienestar de los menores, así como la unidad familiar, son el objeto del litigio.  Es en la consecución de ese norte que la participación y la gestión gubernamental coordinada es indispensable.

El esfuerzo que hoy se concretiza con este nuevo edificio que albergará el Tribunal de Familia y Menores no es más que un paso hacia la sensibilización de un sistema que por décadas se ha conceptualizado como una arena adversativa. Hemos comenzado un período de renovación judicial que nos permitirá romper con los esquemas tradicionales que nos impedían atender adecuadamente las necesidades de quienes invocan la justicia. Aunque la justicia es representada como ciega, ello no significa que no veamos los evidentes problemas que agobian a la niñez y a la familia puertorriqueña y que, en consecuencia, nos afectan como sociedad. Hoy abrimos una brecha en la venda que porta el símbolo de la justicia para que ésta pueda manifestarse y ayudar en la solución de problemas sociales de gran envergadura.       

Para lograr ello es necesario continuar  trabajando en equipo, brindándoles a los jueces, a las juezas y a todo el personal de la Rama,  el respaldo que necesitan para realizar sus funciones con la excelencia que espera y merece nuestro pueblo. Brindarles ese apoyo, manteniendo un estilo de trabajo emprendedor, dinámico, innovador, de colaboración y comunicación, es mi más firme compromiso.  Nos es indispensable establecer y mantener la coordinación de servicios.  Tener ese punto de encuentro entre la Rama y ustedes, los llamados a brindar servicios, para con agilidad y prestancia atender todos los asuntos a los  que se enfrentan nuestras familias y niños. A ello les convoco y les invito.

III.

Debo concluir agradeciendo al equipo de trabajo compuesto por la Directora Administrativa de los Tribunales, Hon. Sonia Ivette Vélez Colón; a la Jueza Administradora de la Región Judicial de Bayamón, Hon. Raquel Irlanda Blassini; al Juez Coordinador de la Sala de Relaciones de Familia y Asuntos de Menores, Hon. Isidro García Pesquera; al personal administrativo y gerencial de la Oficina de Administración de los Tribunales; a la Lcda. Wanda Rocha Santiago y al excelente personal de esta Región Judicial de Bayamón por el trabajo que con esmero, dedicación y entusiasmo realizaron para diseñar este proyecto al que se entregaron sin límites.  No puedo dejar de mencionar a aquellos otros que nos precedieron y que fueron visionarios de lo que es hoy una realidad.  A ellos, pues, una vez más nuestra expresión de gratitud y nuestras felicitaciones por la realización de un trabajo exitoso.

Debo mencionar y agradecer, además, al señor Gobernador de Puerto Rico, Hon. Aníbal Acevedo Vilá, a los jefes de agencias, a los municipios que componen esta Región Judicial, al señor Alcalde del municipio de Bayamón, Hon. Ramón Luis Rivera, hijo, por haber respondido a nuestro llamado inicial atendiendo los esfuerzos de constitución de los comités regionales para hacer de esta idea, de este sueño, una gran realidad.

Con ese mismo espíritu de colaboración, inauguramos hoy  este proyecto pionero, y que aspiramos alcanzar próximamente en otras Regiones Judiciales del país para el  beneficio de quienes tienen la responsabilidad de impartir  justicia, y de aquellos que tienen el derecho a recibirla.

Muchas gracias, a todos y a todas, por acompañarnos en esta mañana de tan buenos augurios.