En 1975, año Internacional de la Mujer, recibe el premio del Colegio de Abogados de Puerto Rico por sus aportaciones al derecho de su país. Entre los años 1978 y 1988 se desempeña como catedrática asociada, primero, en la Facultad de Derecho en la Universidad Interamericana y después, en la Universidad Católica. Entre 1988 y 1990 se desempeña como Asesora del Gobernador, con énfasis en las áreas de Planificación y Recursos Naturales. En 1992 es designada jueza del Tribunal de Apelaciones pero continúa enseñando en las facultades de Derecho de la Universidad Interamericana y la Universidad de Puerto Rico. De 1996 a 2002 ocupa la posición de Jueza Administradora del Tribunal de Apelaciones. A partir del 2002 y hasta el 2003 preside un comité cuyo informe (Educación Judicial para el Siglo XXI) da pie a la creación de la Academia Judicial Puertorriqueña, de la cual ella es Decana. Antes forma parte de una comisión especial y un comité permanente sobre discrimen por género en los tribunales y sobre igualdad y género, ambos del Tribunal Supremo. Es autora de numerosos artículos jurídicos publicados en Puerto Rico y en los Estados Unidos y, desde el 2002, es Académica de Número de a Academia de Jurisprudencia y Legislación de Puerto Rico. El 19 de febrero de 2004 se inicia como Jueza Asociada del Tribunal Supremo por nombramiento de la gobernadora Sila María Calderón. |