El juez Martínez Torres comenzó su vida profesional precisamente en el Tribunal Supremo de Puerto Rico, en el cual laboró durante tres años, hasta 1986, como asesor legal en el Secretariado de la Conferencia Judicial y, más adelante, en el Panel Central de nuestro máximo tribunal.
Posteriormente, el juez Martínez Torres se dedicó durante nueve años a la práctica privada de su profesión, particularmente en el campo de la litigación civil y apelativa; así, laboró en la firma Rivera Cestero & Marchand Quintero, en la División de Litigios del bufete Fiddler, González & Rodríguez y, finalmente, por su cuenta. Además, entre 1988 y 1993, enseñó el curso de Paralegal que ofrecía la División de Educación Continua del Recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico.
En 1993, el juez Martínez Torres regresó al servicio público, esta vez como Director Ejecutivo de la Comisión de Gobierno de la Cámara de Representantes. En tal cargo colaboró y participó en el proceso de evaluación jurídica y en otros trámites relacionados con las leyes de reforma gubernamental que aprobadas por la Asamblea Legislativa, incluso la Reforma Judicial de 1994. Además, participó en la etapa inicial de la evaluación legislativa de las enmiendas propuestas a las Reglas de Procedimiento Civil y Criminal aún vigentes.
En febrero de 1995 fue nombrado juez del recién creado Tribunal de Circuito de Apelaciones. Con 36 años de edad recién cumplidos, el juez Martínez Torres se convirtió en el más joven de la plantilla de jueces de dicho foro apelativo intermedio. Durante los catorce años que laboró en el Tribunal de Apelaciones, se destacó por su laboriosidad y por la claridad de sus decisiones. Además, colaboró con el Tribunal Supremo en la preparación del Reglamento del Tribunal de Apelaciones que estuvo vigente entre 1996 y 2004. El 4 de febrero de 2009, el Gobernador de Puerto Rico, Hon. Luis Fortuño Burset, lo nombró Juez Asociado del Tribunal Supremo.
Tomó posesión el 10 de marzo de 2009 . |